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El Viento un Símbolo Tenue;

(Soledad Interior).

 

Cuando leemos, La Señorita Winters y El Viento, podemos interpretar que es una obra literaria, llena de recursos simbólicos. La narración en tercera persona, inunda el escrito de elementos estéticos ambiguos; encaminan al lector en un relato de situaciones comunes del ser humano. El viento, símbolo arbitrario, hace presencia en el cuento. Está en movimiento por cada una de las líneas del texto, encada renglón, en cada párrafo. Acompaña permanentemente a La Señorita Winters, ese viento: la desespera, la tiene triste, la agobia; la persigue día y noche; entre sus sueños: está en sus pasos, en su pensamiento, en sus complejos. Es la barrera que no le permite entrar en los límites de la alegría. Ese viento frío y negro. Pesado y taciturno, la tiene en guerra con la felicidad. Un viento enfermizo.

El viento en el texto, significa; los problemas que tiene que vencer; La Señorita Winters. Esa dualidad entre, El Viento y La Señorita Winters. El viento, lo malo, la agobia, impide que La Señorita Winters, venza ese yo interior que no la deja vivir en paz.     

En cada momento de la historia, La Señorita Winters, vive un acontecimiento: incómodo, en ridículo, la atormento más, y le recuerda que ahí está presente su dolor. Mas el Viento no fue sólo una pesadilla para La Señorita Winters, en su juventud, el viento soplaba buenos aires, le irradiaba tranquilidad. Después, en su adultez, llegó con todo su veneno. Ahí está, siempre con ella, asechándola, en su diario vivir.

El cuento en su estética nos quiere mostrar, la vida de una mujer solterona, por eso el título; La Señorita Winters. Esa dama vive, una lucha interior. Está en permanente búsqueda de su felicidad sentimental, le es esquiva, la ignora, ese es el lado oscuro en ella. Su anhelada media naranja, que la proteja, la acompañe, llene los vacíos afectivos, lo pide agritos.  Por eso la representación del tiquete que se la va de las manos, la gente del autobús que la rechaza.

También el símbolo de costurera. La Señorita Winters vestía a las novias. O confeccionaba ropita de bebés, su soñado matrimonio, conformar una familia.

Al final del cuento. “Sobre la amarilla alfombrilla, las manchas de sangre parecieron pétalos de rosa”. Aquí nos habla que llegó el amor, le trajo rosas rojas, cuando menos lo esperó, por fin se dio, lo que anheló. Por último, en la iglesia, símbolo de boda.

La Señorita Winters se casó. El relato sigue; “El viento sopló furiosamente, y ella lo atrapó en la sábana, que se hincó como una inmensa hogaza de pan en el horno. La anciana tuvo que dar unos pasos para adelantarse del viento; pero al fin lo tenía allí. Se sentía tan feliz, que le pareció caminar por el aire”.  Este final es la luna de miel de La Señorita Winters. Pudo vencer, cumplir su sueño.

 

Fecha Publicación: 5 abril, 2013 • 18:41 • Sin categoría

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