El 70% de concesionarios de chance incumple pagos a la salud

Portafolio. Noviembre 14 de 2013 – 11:18 pm

Existen 38 concesiones de chance que, en el 2012, produjeron 218.000 millones de pesos en transferencias al sector salud.

Tras un diagnóstico en el que se halló debilidad en el control de este tipo de apuestas, planean revolcón a reglas de control.

El revuelo que causó recientemente la adjudicación del contrato de explotación del chance a una de las empresas de Enilse López, ‘La Gata’, siendo esta la única oferente, es apenas una de las irregularidades que envuelven al sector de las apuestas permanentes en los departamentos colombianos. El Consejo Nacional de Juegos de Suerte y Azar (CNJSA), tras un diagnóstico realizado desde hace un año, halló de manera preliminar que “el 70 por ciento de los concesionarios actuales de chance está en situación de incumplimiento”. Las inconsistencias afectan a toda la cadena de valor de los juegos, lo que, a su vez, impacta las finanzas de la salud de los departamentos que son las que reciben las rentas generadas por estas apuestas. También ponen en riesgo a los apostadores, que hasta pueden llegar a no recibir su premio. Todo, porque existe una reglamentación débil que no puede garantizar la firmeza en los procesos de fiscalización (en manos de los departamentos), ni la búsqueda de un operador idóneo para la concesión del chance, como tampoco conocer si el operador del mismo está aportando la rentabilidad mínima que debe generar la concesión. Según el CNJSA, uno de los problema más graves se presenta con el cálculo de la rentabilidad mínima, pues al no haber una fórmula clara para esta, se estima que se habría producido un faltante de 39.000 millones de pesos en la obligación de los operadores. “En estos casos, el CNJSA recomienda al departamento concedente del juego la terminación perentoria del contrato con aquellos operadores que no regularicen su situación. Sin embargo, esta medida produciría efectos igualmente nocivos para el Estado ya que es previsible que toda la operación que se desmonte -producto de la terminación de los contratos- probablemente pasaría a convertirse en un mercado ilegal que no genere ningún recurso para la salud de los departamentos”, señala el informe.

Los recursos que están en juego no son de poca monta.

En la actualidad existen 38 concesiones de chance que, en el 2012, produjeron 218.000 millones de pesos en transferencias al sector salud.

Se trata del juego más apetecido por los colombianos, porque, de acuerdo con un estudio de la Federación de Departamentos, el 36 por ciento de los ciudadanos le apuesta al chance.

En promedio, cada apostador juega su suerte 96 veces al año y destina 217.519 pesos a este juego, que en el 2012 manejó ventas por 1,6 billones de pesos y a agosto de este año ya iba en un billón de pesos.

Los organismos que ejercen una vigilancia desde el nivel nacional, que son la Superitendencia Nacional de Salud y el Consejo, están con las manos atadas, porque no tienen la suficiente información para saber a ciencia cierta lo que ocurre con la operación de este juego. Así, no hay manera de verificar si en los puntos de expendio del chance se cerraron las ventas antes de que juegue la lotería respectiva con la cual apostó el jugador. Los fiscalizadores solo cuentan con los datos que suministran los operadores, según los cuales, solo un 10 por ciento de los boletos que se venden se hace manualmente.

“No es posible controlar si la venta de formularios a mano es de solo el porcentaje reportado”, indica el informe. De igual manera, el Consejo halló que la reglamentación del chance es tan vulnerable, que no hay un mecanismo que obligue a los operadores a tener una reserva técnica de recursos. En consecuencia, en cualquier oportunidad, un ganador puede llegar y recibir la noticia de que no hay plata con qué pagarle el premio.

Finalmente, tampoco es posible controlar qué tanto monto hay en premios caducos, pues no existe un esquema que garantice la obligación de mostrar si el afortunado apostador reclamó o no su dividendo. Ante este panorama, el Consejo propone un fortalecimiento de la regulación del chance para mejorar los estándares de operación del juego y favorecer así las finanzas de la salud en los departamentos.

Redacción de Economía y Negocios

ANÁLISIS

 

Después de leer el anterior informe que titula “El 70% de concesionarios de chance incumple pagos a la salud” podemos desarrollar un ejercicio de análisis textual. Empecemos por lo notacional. El título es llamativo para el lector, en la medida que se expone como una denuncia de actos irregulares por parte de los concesionarios de chance en cuanto al pago del impuesto al sector salud. Seguido de dos subtítulos. El primero, expone un dato estadístico, el valor en millones de pesos que transfirieron los concesionarios de chance al sector salud. El segundo, que va resaltado con negrilla, antes de la primera coma, informa que se hizo una investigación acerca de las irregularidades, la coma cumple una función enfática que le da fuerza y tono a la oración que es amenazante implícitamente y expresada con la intención de reestructurar los procedimientos administrativos que reglamentan los controles a las agencias de chance.

Empezamos a leer el contenido del texto y observamos que en el segundo reglón usa las comillas débiles: ‘La Gata’; ésto para resaltar el alias de una de las implicadas en los delitos de corrupción, dueña de una las agencias de chance legalmente adjudicadas en el negocio de apuestas. Además que va en medio de comas, recurso que usa el autor para enfatizar más en su descripción. También emplea el paréntesis con la abreviatura (CNJSA) Consejo Nacional de Juegos de Suerte y Azar. Ésto no es gratuito, el autor lo escribe con la intención de fortalecer su relato, en la medida que esta entidad es la que denuncia las irregularidades y la reglamentación débil que no puede garantizar la firmeza en los procesos de fiscalización, ya que está (en manos de los departamentos) que son los que investiga y controla las agencias de chance, por eso es importante que su voz aparezca de manera oficial en el documento entrecomillado. El paréntesis (en manos de los departamentos), manifiesta la ineptitud para controlar las agencias de chance. Las siglas en mayúscula sostenida CNJSA le da valor de credibilidad al informe. Al final del párrafo el autor utiliza el recurso de las comillas para proteger la identidad del funcionario que lo dijo y lo hace oficial en nombre de El CNJSA que está en mayúscula, además de la palabra Estado; que representa todo el poder administrativo. Al final del primer párrafo, observamos que la frase    (-producto de la terminación de los contratos-), va en medio de rayita, recurso de puntuación que se usa en el texto para encerrar una aclaración, aquí cumple la función de explicar el porqué se no se autorizan o suspende la operatividad de las agencias de chance.

Lo morfológico hace presencia en el texto con palabras como: (halló debilidad en el control), (tras un diagnóstico realizado desde hace un año), (la terminación perentoria del contrato). Estas palabras escritas en singular, pueden ser construidas en plural, lo que quiero decir; es que a pesar de que están en singular palabras como (control), si lo que se hicieron fueron controles. (Un diagnostico), si se desarrollaron fue variaos diagnósticos. (Contrato), si son muchas agencias de chance las que incumplen, entonces son contratos. Las siguientes palabras enfatizan en plural: (apuestas), (revolcón a reglas de control), (departamentos colombianos).

En lo sintáctico encontramos una frase que no cumple con las normas de concordancia de género y número: (uno de los problema más graves). En cambio, en (reglamentación débil), sí se da una buena combinación de las palabras, Primero el nombre reglamentación, y después el adjetivo débil, que califica al nombre.

En lo semántico la palabra (‘La Gata’,) y las frases en paréntesis: (ni la búsqueda de un operador idóneo para la concesión del chance) y (Los recursos que están en juego no son de poca monta). En estos tres casos, la dimensión semántica tienen significado referencial y de índole interpretativo; en la medida que el contexto del documento define el significado de cada uno. En la palabra (‘La Gata’,), significa un alias, la mujer implicada en corrupción y, causa polémica porque es la única oferente de la región. Además que le siguen adjudicando el contrato de explotación de chance. La primera frase significa la ineptitud de los departamentos para controlar las agencias de chance, y la segunda frase, habla de la gran cantidad de dinero que está en riesgo debido a la insuficiencia operativa que controla las agencias de chance.

Dentro de lo pragmático, observamos una oración que está al inicio del texto: (Tras un diagnóstico en el que se halló debilidad en el control de este tipo de apuestas, planean revolcón a reglas de control). Expresado de manera indirecta después de la coma, en el que a pesar de que se desarrolló una investigación profunda; amenazan a los funcionarios (de los departamentos) implicados en las irregularidades, no sólo a los procedimientos de control como lo dice: (planean revolcón a reglas de control) sino, que también se podría interpretar como advertencia para aquellos que incurrieron en faltas en los procesos administrativos.

Pasando a los niveles textuales, la superestructura del documento corresponde a la tipología expositiva, informativa, género periodístico, notica económica especializada. Informa sobre una situación irregular de incumplimiento de pago, por parte de las agencias de chance al sector de la salud.

En la macroestructura, observamos un título que llama la atención, ya que se expone como una denuncia acerca de una irregularidad fiscal; el incumplimiento de las agencias de chance a pagar el impuesto destinado a la salud, pero el contenido del texto (macroestructura), edificado en el nivel microestructural; nos habla de varios aspectos:

1- las ganancias que genera las agencias de chance:

  • (Existen 38 concesiones de chance que, en el 2012, produjeron 218.000 millones de pesos en transferencias al sector salud).

2- las repercusiones administrativas que vendrán para los controladores de las agencias de chance:

  • (Tras un diagnóstico en el que se halló debilidad en el control de este tipo de apuestas, planean revolcón a reglas de control).

3- las irregularidades de los controladores de chance:

  • (El revuelo que causó recientemente la adjudicación del contrato de explotación del chance a una de las empresas de Enilse López, ‘La Gata’, siendo esta la única oferente, es apenas una de las irregularidades que envuelven al sector de las apuestas permanentes en los departamentos colombianos).
  • (Todo, porque existe una reglamentación débil que no puede garantizar la firmeza en los procesos de fiscalización (en manos de los departamentos), ni la búsqueda de un operador idóneo para la concesión del chance, como tampoco conocer si el operador del mismo está aportando la rentabilidad mínima que debe generar la concesión. Según el CNJSA, uno de los problema más graves se presenta con el cálculo de la rentabilidad mínima, pues al no haber una fórmula clara para esta, se estima que se habría producido un faltante de 39.000 millones de pesos en la obligación de los operadores. “En estos casos, el CNJSA recomienda al departamento concedente del juego la terminación perentoria del contrato con aquellos operadores que no regularicen su situación).
  • (Los organismos que ejercen una vigilancia desde el nivel nacional, que son la Superitendencia Nacional de Salud y el Consejo, están con las manos atadas, porque no tienen la suficiente información para saber a ciencia cierta lo que ocurre con la operación de este juego. Así, no hay manera de verificar si en los puntos de expendio del chance se cerraron las ventas antes de que juegue la lotería respectiva con la cual apostó el jugador. Los fiscalizadores solo cuentan con los datos que suministran los operadores, según los cuales, solo un 10 por ciento de los boletos que se venden se hace manualmente).
  • (“No es posible controlar si la venta de formularios a mano es de solo el porcentaje reportado”, indica el informe. De igual manera, el Consejo halló que la reglamentación del chance es tan vulnerable, que no hay un mecanismo que obligue a los operadores a tener una reserva técnica de recursos).
  • (Finalmente, tampoco es posible controlar qué tanto monto hay en premios caducos, pues no existe un esquema que garantice la obligación de mostrar si el afortunado apostador reclamó o no su dividendo. Ante este panorama, el Consejo propone un fortalecimiento de la regulación del chance para mejorar los estándares de operación del juego y favorecer así las finanzas de la salud en los departamentos).

 

4- el incumplimiento de las agencias de chance:

  • (El Consejo Nacional de Juegos de Suerte y Azar (CNJSA), tras un diagnóstico realizado desde hace un año, halló de manera preliminar que “el 70 por ciento de los concesionarios actuales de chance está en situación de incumplimiento”).

5- los apostadores:

  • (También ponen en riesgo a los apostadores, que hasta pueden llegar a no recibir su premio).
  • (Se trata del juego más apetecido por los colombianos, porque, de acuerdo con un estudio de la Federación de Departamentos, el 36 por ciento de los ciudadanos le apuesta al chance).
  • (En promedio, cada apostador juega su suerte 96 veces al año y destina 217.519 pesos a este juego, que en el 2012 manejó ventas por 1,6 billones de pesos y a agosto de este año ya iba en un billón de pesos).
  • (En consecuencia, en cualquier oportunidad, un ganador puede llegar y recibir la noticia de que no hay plata con qué pagarle el premio).

6- los inconvenientes fiscales:

  • (Las inconsistencias afectan a toda la cadena de valor de los juegos, lo que, a su vez, impacta las finanzas de la salud de los departamentos que son las que reciben las rentas generadas por estas apuestas).
  • (Sin embargo, esta medida produciría efectos igualmente nocivos para el Estado ya que es previsible que toda la operación que se desmonte -producto de la terminación de los contratos- probablemente pasaría a convertirse en un mercado ilegal que no genere ningún recurso para la salud de los departamentos”, señala el informe).
  • (Los recursos que están en juego no son de poca monta).
  • (En la actualidad existen 38 concesiones de chance que, en el 2012, produjeron 218.000 millones de pesos en transferencias al sector salud).

Después de enumerar las anteriores microestructuras y exponer los diferentes temas que acota el autor, podemos decir que hay incoherencia, en la medida que el texto debe hablar y exponer una información noticiosa acerca del incumplimiento de pagos a la salud de parte de las agencias de chance y, no hablar de: los perjuicios a los se pueden someter los apostadores, las transferencias al sector salud (ganancias) y las reestructuraciones administrativas, ya que ésto transforma el texto en ambiguo e incoherente porque adiciona información innecesaria en relación con el tema. En cuanto a las siguientes microestructuras que hablan de: las irregularidades de los controladores de chance, el incumplimiento de las agencias de chance y los inconvenientes fiscales, sirven para complementar la exposición.

En el texto observamos palabras que constituyen el nivel estilístico, ya que son recurso que emplea el autor para desarrollar su exposición, y así llegar al lector con la intención de informarle sobre un procedimiento irregular.

Palabras como:

  • Tras un diagnóstico en el que se halló debilidad en el control de este tipo de apuestas, planean revolcón a reglas de control.
  • El revuelo que causó recientemente la adjudicación del contrato de explotación del chance a una de las empresas de Enilse López, ‘La Gata’, siendo esta la única oferente, es apenas una de las irregularidades que envuelven al sector de las apuestas permanentes en los departamentos colombianos.
  • El Consejo Nacional de Juegos de Suerte y Azar (CNJSA), tras un diagnóstico realizado desde hace un año, halló de manera preliminarque “el 70 por ciento de los concesionarios actuales de chance está en situación de incumplimiento”.
  • Las inconsistencias afectan a toda la cadena de valor de los juegos, lo que, a su vez, impacta las finanzas de la salud de los departamentos que son las que reciben las rentas generadas por estas apuestas.
  • “En estos casos, el CNJSA recomienda al departamento concedente del juego la terminación perentoria del contrato con aquellos operadores que no regularicen su situación.
  • Los recursos que están en juego no son de poca monta.
  • Se trata del juego másapetecido por los colombianos, porque, de acuerdo con un estudio de la Federación de Departamentos, el 36 por ciento de los ciudadanos le apuesta al chance.
  • Los organismos que ejercen una vigilancia desde el nivel nacional, que son la Superitendencia Nacional de Salud y el Consejo, están con las manos atadas,
  • Finalmente, tampoco es posible controlar qué tanto monto hay en premios caducos, pues no existe un esquema que garantice la obligación de mostrar si el afortunado apostador reclamó o no su dividendo. Ante este panorama, el Consejo propone un fortalecimiento de la regulación del chance para mejorar los estándares de operación del juego y favorecer así las finanzas de la salud en los departamentos.

El nivel retórico está sustentado en frases que justifican los perjuicios del sector salud, que no reciben los impuestos de las agencias de chace, ésto lo podemos leer en los siguientes apartados del documento:

  • Las inconsistencias afectan a toda la cadena de valor de los juegos, lo que, a su vez, impacta las finanzas de la salud de los departamentos que son las que reciben las rentas generadas por estas apuestas.
  • “En estos casos, el CNJSA recomienda al departamento concedente del juego la terminación perentoria del contrato con aquellos operadores que no regularicen su situación. Sin embargo, esta medida produciría efectos igualmente nocivos para el Estado ya que es previsible que toda la operación que se desmonte -producto de la terminación de los contratos- probablemente pasaría a convertirse en un mercado ilegal que no genere ningún recurso para la salud de los departamentos”, señala el informe.
  • Los recursos que están en juego no son de poca monta.
  • Los organismos que ejercen una vigilancia desde el nivel nacional, que son la Superitendencia Nacional de Salud y el Consejo, están con las manos atadas, porque no tienen la suficiente información para saber a ciencia cierta lo que ocurre con la operación de este juego.

También, dentro del nivel retórico está las consecuencias que podría presentársele a los apostadores, debido a las irregularidades en el pago de los impuestos por parte de las agencias de chance.

  • También ponen en riesgo a los apostadores, que hasta pueden llegar a no recibir su premio. Todo, porque existe una reglamentación débil que no puede garantizar la firmeza en los procesos de fiscalización (en manos de los departamentos)
  • En promedio, cada apostador juega su suerte 96 veces al año y destina 217.519 pesos a este juego, que en el 2012 manejó ventas por 1,6 billones de pesos y a agosto de este año ya iba en un billón de pesos.
Fecha Publicación: 19 noviembre, 2013 • 4:03 • Sin categoría

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